Invertir en Andorra

Andorra es uno de los países más antiguos y pequeños que existen, siendo el sexto más pequeño de Europa y el decimosexto del mundo lo cual hace algo sencillo el ir de una punta a otra del país en automóvil ya que solo sería un viaje de 40 kilómetros.
A pesar de su tamaño, el Principado de Andorra como es llamado oficialmente o el Principado de los valles de Andorra como algunas personas le dicen, es un país real que está organizado en siete parroquias que se encuentran habitadas por un total de más de setenta y ocho mil habitantes que hablan catalán, el idioma oficial del país.
Se le conoce como un principado ya que posee una monarquía que está encabezada por dos jefes de estado o copríncipes, estos serían el obispo de Urgel y el presidente de Francia. El sistema político que se maneja en el país es el de la democracia parlamentaria.
Un dato curioso es que Andorra no es miembro de la mayoría de las principales asociaciones europeas. A pesar de que utilizan el euro para realizar las transacciones no son técnicamente parte de la eurozona, aunque tienen una relación especial con la Unión Europea ya que siguen sus normas comerciales para la industria, pero no para la agricultura.

¿Por qué invertir en Andorra?

Desde su formación en el año 1278 nunca ha cambiado o modificado el tamaño de sus fronteras y tampoco ha sido invadida o participado activamente en ninguna guerra.
Este pequeño enclave el cual se encuentra rodeado por sus dos gigantes vecinos España y Francia, ha estado en paz y en neutralidad durante más de 700 años. Esto habla muy bien de su estabilidad política y su seguridad jurídica, siendo dos de los aspectos fundamentales para cualquier persona que quiera hacer una inversión en un país extranjero.
Posee muchas ventajas para los inversores ávidos que buscan nuevas oportunidades como por ejemplo ventajas económicas, financieras y fiscales, junto con la posibilidad de tener lo que podría considerarse como una de las mejores calidades de vida en el mundo, lo cual hace de este país de las montañas de los Pirineos uno de los destinos más valorados para la inversión.

 

inversor y gráficos
Debido a que se encuentra ubicada estratégicamente entre España y Francia, históricamente debe su gran prosperidad económica a un modelo competitivo basado en el turismo, el comercio, la construcción y a su capacidad como centro financiero offshore.
Este país utiliza actualmente el euro como moneda oficial y anteriormente se utilizaba la peseta española y a veces el franco francés. Sus cinco bancos nacionales están entre los más solventes de Europa y cumplen perfectamente con el cumplimiento de las normas internacionales contra el lavado de dinero, asegurando la sostenibilidad de su sistema bancario el cual será un motor para la apertura de la economía al capital extranjero para una inversión adecuada en el territorio.
El Principado de Andorra ofrece a los inversores condiciones óptimas, en relación con los demás mercados y países de la región, siendo un sitio ideal para las personas que quieran beneficiarse de una vida relajada con impuestos reducidos.

La liberación de la inversión extranjera en Andorra

Desde el año 2011, el gobierno de Andorra introdujo varias leyes nuevas que estaban destinadas a fomentar la inversión extranjera privada.
Los objetivos de estas eran el diversificar la economía mediante la creación de nuevos sectores económicos y aumentar la competencia entre las empresas existentes, permitiendo que el país se uniera a sus países vecinos en una competencia económica más igualada.
Estos cambios aclimataron la economía del capital extranjero, sentando las bases para la Ley 10/2012 de Inversión Extranjera en el Principado de Andorra, otorgando la liberación de las inversiones extranjeras, abriendo la mayor parte de los sectores económicos a los inversores extranjeros con la esperanza de diversificar la economía.
Esta ley, junto con la firma de acuerdos que previenen la doble imposición con Francia, España, Portugal, Luxemburgo, entre otros países, han colocado a Andorra en el tablero de ajedrez económico global.
Además, Andorra está completando su marco fiscal, homologándolo a los de sus países vecinos. Esto ha logrado que se introduzca una amplia gama de ideas que han convertido a este principado en un destino cada vez más atractivo para que los inversores extranjeros desarrollen sus negocios.
Desde que entró en vigencia, más de mil ochocientas empresas han sido registradas por extranjeros.
Gracias a esto, gran cantidad de compañías que se dedican a la inversión en Bolsa han abierto oficinas en Andorra. Incluso muchos brokers han establecido su sede en el país. Gracias a esto, es fácil encontrar agentes de Bolsa en Andorra, ya que la densidad de compañías financieras en el Principado es muy grande.

¿Cómo crear una empresa en Andorra?

Gracias a la Ley 10/2012 se permite a los inversionistas extranjeros crear y poseer el 100% de una empresa andorrana. Los expatriados que buscan formar su propia compañía deben solicitar un permiso de residencia activa una vez que su propuesta de negocio sea aceptada.
La siguiente lista ofrece una información detallada sobre las cosas que se necesitan para crear una empresa en Andorra:
• Certificado policial legal del país de residencia principal.
• Una copia del pasaporte apostillado por la Convención de la Haya.
• Obtener una licencia comercial local (Obertura de Comerç en catalán) y reservar un nombre para la empresa.
• Obtener un permiso de trabajo para el o los accionistas.
• Aplicar para el sistema de seguridad social de Andorra, el CASS.
• Proporcionar pruebas de un contrato de alquiler o título de propiedad.
• Certificado de estado civil.
Una vez que un inversor extranjero que busque crear una empresa haya compilado todos los documentos anteriores, una escritura pública debe ser elaborada por un notario andorrano. Al terminar este proceso que puede durar hasta quince días, la empresa obtendrá su identidad jurídica y será inscrita en el Registro de Sociedades de Andorra.

Invertir en inmuebles en Andorra

Como se mencionó anteriormente, el Principado de Andorra es un lugar ideal para residir si lo que se quiere es beneficiarse de la reducción de impuestos, mejorar la calidad de vida y relajarse viviendo una vida tranquila. Además de la inversión inmobiliaria, vivir en Andorra es una oportunidad que cada vez más europeos y otros ciudadanos del mundo no dudan en aprovechar.
El número de turistas que llegan al país ha incrementado rápidamente durante los últimos 30 años, lo que explica el aspecto actual del mercado de bienes raíces. Las propiedades en este país son principalmente colectivas, viviendo en pisos más que en casas individuales. Casi todas las construcciones son nuevas ya que se ha tenido que solventar la necesidad de las personas de invertir en Andorra.
Para aquellos que prefieran invertir en una propiedad individual, los terrenos vacíos disponibles para la construcción se han vuelto algo muy raro y caro, ya que las viviendas deben hacerse en el pie de la montaña puesto que la mayor parte del terreno es montañoso.
Residir en chalets es mucho más asequible, aunque también existen casas tradicionales andorranas que por lo general no se encuentran a la venta al ser habitadas por familias de la región.

El futuro de Andorra para los inversionistas

Andorra ha optado por un camino sin retorno hacia la apertura y armonización de la economía con el resto del mundo. A pesar de ajustar su sistema tributario y sus leyes económicas a los estándares de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), siguen siendo extremadamente competitivos en el nivel de impuestos para empresas y particulares. Ahora, la economía ofrece muchas más oportunidades que antes dado a la firma de varios tratados de doble evasión fiscal con diversos países europeos.
Además de los múltiples tratados tributarios, Andorra también está en el proceso de un acuerdo de asociación con la Unión Europea. Esto no significará la adhesión a la UE, sino muchas ventajas potenciales como la libre circulación de mercancías, convertirse en un miembro pleno de Schengen (ahora que técnicamente ya hay tránsito libre) y potencialmente incluso un libre intercambio de estudiantes, de trabajos y el deseado apoyo del BCE (Banco Central Europeo).
Todos estos desarrollos tendrán un impacto positivo en Andorra como una oportunidad de inversión. El crecimiento será ciertamente más lento que en algunos países en desarrollo con una menor tributación, como en el Medio Oriente o algunos lugares mediterráneos offshore, sin embargo, estos serán mucho más sostenibles.
El hecho de que Andorra cumpla ferozmente con las normas contra el blanqueo de dinero y esté implementando los requisitos de BEPS (Base Erosion and Profit Shifting o en español, Erosión de la base imponible y traslado de beneficios) y de sustancias de la OCDE desde el principio, hace que este territorio este bien preparado para el futuro ofreciendo un entorno perfecto para los inversionistas.